Si escuchas te enternece...Mi miras, lo recuerdas...
miércoles, 28 de mayo de 2008
domingo, 18 de mayo de 2008
Él Me Acompañó.

Una matrimonio de ateos tenía una hija de 5 años.
Los padres jamás le hablaron de Dios.
Una noche, luego de una ardiente discusión, los padres de esta niña se pelearon y el papá le disparó a la mamá. Luego el papa se abocó el arma en la sien y se suicidó.
Todo esto ocurrió delante de la niña, que posteriormente fue enviada a un hogar adoptivo.
Tiempo después tuvo la fortuna de ser adoptada por un cariñoso matrimonio. Su nueva mamá, llamada Cristina, la llevó un día a la iglesia.
Allí se dio cuenta que la niña no solo no había ido nunca a una iglesia, sino que no había escuchado nunca hablar de Jesús.
Ese mismo día, Cristina le explicó a la maestra de la escuela dominical que la niña jamás había escuchado hablar de Jesús y le pidió que comenzara a enseñarle a la niña quién era Él.
Así fue que la maestra, al día siguiente, ingresó al aula con un cuadro de Jesús y pregunto al salón: "¿Alguno de ustedes sabe quién es esta persona?"
Y ante su enorme sorpresa, fue la pequeña niña quien respondió: "Yo lo sé, ese es el hombre que estuvo tomando mi mano la noche en que mis padres murieron."
Los padres jamás le hablaron de Dios.
Una noche, luego de una ardiente discusión, los padres de esta niña se pelearon y el papá le disparó a la mamá. Luego el papa se abocó el arma en la sien y se suicidó.
Todo esto ocurrió delante de la niña, que posteriormente fue enviada a un hogar adoptivo.
Tiempo después tuvo la fortuna de ser adoptada por un cariñoso matrimonio. Su nueva mamá, llamada Cristina, la llevó un día a la iglesia.
Allí se dio cuenta que la niña no solo no había ido nunca a una iglesia, sino que no había escuchado nunca hablar de Jesús.
Ese mismo día, Cristina le explicó a la maestra de la escuela dominical que la niña jamás había escuchado hablar de Jesús y le pidió que comenzara a enseñarle a la niña quién era Él.
Así fue que la maestra, al día siguiente, ingresó al aula con un cuadro de Jesús y pregunto al salón: "¿Alguno de ustedes sabe quién es esta persona?"
Y ante su enorme sorpresa, fue la pequeña niña quien respondió: "Yo lo sé, ese es el hombre que estuvo tomando mi mano la noche en que mis padres murieron."
ÉL, nunca nos abandona.
ÉL, nunca nos olvida.
ÉL, aunque no lo conozcamos, nos deja pasar de largo.
ÉL, está en nuestro camino, cuando necesitamos más apoyo y amor.
miércoles, 7 de mayo de 2008
Dios Pregunta ¿Qué Responderás Tú?
1. Dios no te preguntará qué modelo de auto usabas; te preguntará a cuánta gente llevaste.
2. Dios no te preguntará los metros cuadrados de tu casa; te preguntará a cuánta gente recibiste en ella.
3. Dios no te preguntará la marca de la ropa en tu armario; te preguntará a cuántos ayudaste a vestirse.
4. Dios no te preguntará cuán alto era tu sueldo; te preguntará si vendiste tu conciencia para obtenerlo.
5. Dios no te preguntará cuál era tu título; te preguntará si hiciste tu trabajo con lo mejor de tu capacidad.
6. Dios no te preguntará cuántos amigos tenías; te preguntará cuánta gente te consideraba su amigo.
7. Dios no te preguntará en qué vecindario vivías; te preguntará cómo tratabas a tus vecinos.
8. Dios no te preguntará el color de tu piel; te preguntará por la pureza de tu interior.
9. Dios no te preguntará por qué tardaste tanto en buscar la Salvación; te llevará con amor a su casa en el Cielo y no a las puertas del Infierno.
10. Dios no te preguntará a cuántas personas Ofendiste, si no a cuántas defendiste.
Estamos tan atados a lo material en este mundo, y preocupados por lo que tenemos y no tenemos. Podemos sacarnos el pan de la boca para comprar cualquier cosa. Podemos hacer caso omiso, cuando hay una persona siendo ofendida o abandonada. Nos llevamos juzgando al resto y nunca, casi nunca vemos que somos tan imperfectos como los demás. Somos humanos, con virtudes y defectos y no hay que olvidarlo. Lo único que nos queda, es mirar nuestras obras y ver si en realidad vamos por el camino estrecho de la vida, por que al final de esta vida, rendiremos cuentas...No al resto de las personas...
2. Dios no te preguntará los metros cuadrados de tu casa; te preguntará a cuánta gente recibiste en ella.
3. Dios no te preguntará la marca de la ropa en tu armario; te preguntará a cuántos ayudaste a vestirse.
4. Dios no te preguntará cuán alto era tu sueldo; te preguntará si vendiste tu conciencia para obtenerlo.
5. Dios no te preguntará cuál era tu título; te preguntará si hiciste tu trabajo con lo mejor de tu capacidad.
6. Dios no te preguntará cuántos amigos tenías; te preguntará cuánta gente te consideraba su amigo.
7. Dios no te preguntará en qué vecindario vivías; te preguntará cómo tratabas a tus vecinos.
8. Dios no te preguntará el color de tu piel; te preguntará por la pureza de tu interior.
9. Dios no te preguntará por qué tardaste tanto en buscar la Salvación; te llevará con amor a su casa en el Cielo y no a las puertas del Infierno.
10. Dios no te preguntará a cuántas personas Ofendiste, si no a cuántas defendiste.
Estamos tan atados a lo material en este mundo, y preocupados por lo que tenemos y no tenemos. Podemos sacarnos el pan de la boca para comprar cualquier cosa. Podemos hacer caso omiso, cuando hay una persona siendo ofendida o abandonada. Nos llevamos juzgando al resto y nunca, casi nunca vemos que somos tan imperfectos como los demás. Somos humanos, con virtudes y defectos y no hay que olvidarlo. Lo único que nos queda, es mirar nuestras obras y ver si en realidad vamos por el camino estrecho de la vida, por que al final de esta vida, rendiremos cuentas...No al resto de las personas...
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