
Una vez, un niño entró en la sala de emergencia de un hospital tras haber sido atropellado.
El motorizado que lo auxilió, al solicitársele que efectuara el depósito necesario para atender al niño, informó que no poseía en ese momento efectivo o cheque que pudiera dejar algo en garantía, pero que, si el hospital aceptase, efectuaría el depósito a primera hora de la mañana.
La enfermera, ante la imposibilidad de ordenar que el niño fuera atendido, fue a consultar el caso con uno de los directores del hospital que justamente esa noche, estaba de guardia.
El doctor no dio la orden de atenderlo, hecho que condujo a la muerte de la criatura.
Cuando un rato después, el médico fue llamado para firmar el deceso del niño, descubre que éste era su hijo, quien pudo haberse salvado si hubiese sido atendido..
Si La humanidad, viera más allá de los intéses económicos, quizás sería más pobre del bolsillo, pero más rico en el alma.
Cuando dejamos de auxiliar uno más desdichado que nosotros, estamos comportándonos como los animales - aunque muchos de ellos, muestran mas compañerismos que nosotros mismos.- , quienes al ver a uno herido o viejo, lo van dejando atrás a merced de las bestias, por ser un lastre para la manada. La única diferencia, es que nosotros tenemos la capacidad de elegir, elegir hacer el bien con y para otros a costa de nuestras necesidades. Sin embargo, muchas veces elegimos nuestros intereses por sobre la vida de los demás, y así, como en la historia, muchas veces, esa elección, nos cuesta caro.

1 comentario:
uuuups! excelente. Lastima venir a abrir los ojos de esa manera.
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