domingo, 18 de mayo de 2008

Él Me Acompañó.


Una matrimonio de ateos tenía una hija de 5 años.
Los padres jamás le hablaron de Dios.
Una noche, luego de una ardiente discusión, los padres de esta niña se pelearon y el papá le disparó a la mamá. Luego el papa se abocó el arma en la sien y se suicidó.
Todo esto ocurrió delante de la niña, que posteriormente fue enviada a un hogar adoptivo.
Tiempo después tuvo la fortuna de ser adoptada por un cariñoso matrimonio. Su nueva mamá, llamada Cristina, la llevó un día a la iglesia.
Allí se dio cuenta que la niña no solo no había ido nunca a una iglesia, sino que no había escuchado nunca hablar de Jesús.
Ese mismo día, Cristina le explicó a la maestra de la escuela dominical que la niña jamás había escuchado hablar de Jesús y le pidió que comenzara a enseñarle a la niña quién era Él.
Así fue que la maestra, al día siguiente, ingresó al aula con un cuadro de Jesús y pregunto al salón: "¿Alguno de ustedes sabe quién es esta persona?"
Y ante su enorme sorpresa, fue la pequeña niña quien respondió: "Yo lo sé, ese es el hombre que estuvo tomando mi mano la noche en que mis padres murieron."


ÉL, nunca nos abandona.

ÉL, nunca nos olvida.

ÉL, aunque no lo conozcamos, nos deja pasar de largo.

ÉL, está en nuestro camino, cuando necesitamos más apoyo y amor.

8 comentarios:

Ludmila Hribar dijo...

Precioso Patty. Gracias.

Dimas dijo...

Cierto, Él es el amor y el amor permanece junto a los corazones en los que brilla la sinceridad,la sencillez...la humildad.

Un saludo

icue dijo...

Es una maravilla esto que cuentas. Dios no nos abandona nunca, y menos en los momentos dificiles.
Con cariñi

Anónimo dijo...

Patricia, acabo de llegar a tu blog por el blo de Alter Ego. Gracias por escribir. Te invito a que veas los míos.
un abrazo desde España.

Anónimo dijo...

¡¡¡Qué cierto es esto que dices, Patricia!!! Él siempre está a nuestro lado, como un Padre Amoroso. Siempre me acuerdo de aquellas palabras de San Josemaria, que dicen: "No le dejes y Él no te dejará".

Salvador Pérez Alayón dijo...

Hola Patricia, bonito nombre, soy Salvador, ya había comentando en tu blog,¿recuerdas?. Es muy esperanzador esta historia que cuentas, pues esa es nuestra esperanza: DIOS siempre está a nuestro lado y para el bien. Quiero aprovechar la ocasión para enviárte este artículo que habla sobre la defensa del niño: www.yosoycreyentecatolico.com/2008/07/los-quince-primeros-das-de-una-vida.html Es necesario llenar el espacio bloguero de actitudes cristianas y criterios que defiendan a los más pobres e indefenso, que son los niños, en este caso, no tienen ni voz ni puede quejarse. Como en tu historia, sé que el SEÑOR está ahí junto a ellos. Un saludo.

Salvador Pérez Alayón dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
JORGE dijo...

Apreciada en Cristo Patty,

Aunque parezca mentira Cristo siempre está a nuestro lado, sobre todo en los momentos más dífíciles.

Ël es el amigo bueno que nunca falla.

Dios te bendiga